22 nov 2010
En la ciudad dónde murió Marco Aurelio
En la vida de un hombre, su época es sólo un momento; su ser, un fluir incesante; su juicio, el débil resplandor de una vela de sebo; su cuerpo, presa de los gusanos; su alma, un remolino inquieto; su fortuna, oscura; su fama, dudosa. En síntesis, todo lo que es cuerpo es agua en tránsito, todo lo que es alma, sueños y nubes.
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